“CRISTO, PLENITUD DE LOS TIEMPOS”. MENSAJE DE NAVIDAD DEL OBISPO DE MÁLAGA

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MENSAJE DE NAVIDAD DEL OBISPO DE MÁLAGA

(Málaga, diciembre 2022)

Cristo, plenitud de los tiempos.

El ser humano, creado por Dios a su imagen y semejanza (cf. Gn 1, 27), perdió su estado de bondad preternatural a causa de su desobediencia (cf. Gn 3, 23) y apareció la hostilidad en lugar de la armonía y convivencia pacífica.

Dios había prometido restaurar esa situación de pecado y desorden con la descendencia de una mujer (cf. Gn 3, 15). Pero la humanidad necesitaba tiempo para ir madurando y ser capaz de recibir la salvación prometida.

«Cuando llegó la plenitud del tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer (…), para que recibiéramos la adopción filial» (Gal 4, 4-5). El contenido fundamental de la revelación bíblica es la persona y obra de Jesucristo, el Hijo de Dios nacido de María, enviado como Mesías, Señor y Salvador de toda la humanidad.

Cristo no solamente vino al mundo en la plenitud de los tiempos, sino que Él mismo es la plenitud del tiempo. Él es el centro de la historia universal. Cristo es el eje de los acontecimientos del mundo y la clave de la historia.

Desde la venida de Cristo al mundo, que celebramos en la Navidad, la humanidad avanza hacia su plenitud de manera inexorable (cf. Concilio Vaticano II, Gaudium et spes, 48).

El ser humano busca desesperadamente la felicidad, pero no siempre la encuentra. Existen muchos falsos reclamos de felicidad en nuestra sociedad, ofrecidos como consumo, placer y goces mundanos. Pero esto no satisface la sed de felicidad profunda y eterna que alberga en el corazón del hombre.

Solo mediante la adhesión total a Cristo puede conseguir el hombre la plenitud de su felicidad. El Nacimiento de Jesús en Belén es la presencia del Amor de Dios en el mundo, único modo para alcanzar la felicidad y la plenitud del ser humano.

Que la Navidad llene vuestro corazón de alegría y os haga cada día más dichosos y mejores personas. ¡Feliz Navidad a todos!

+ Jesús, Obispo de Málaga