No hay palabras que puedan describir el desconsuelo que deja en el seno de la Archicofradía la inesperada partida de nuestro querido hermano Fernando Prini. Desconsuelo solo comparable al que sentimos cada vez que Jesús de la Pasión ha llamado a un miembro de la familia Prini Betés.
“Sus padres, Ita y Félix. Ella, una mujer entregada a su casa, a su familia y a los demás, y camarera de María Santísima del Amor Doloroso. Él, esperancista desde la niñez, devoción universal que inculcará a sus hijos, y consejero de la Sacramental de Pasión. Quienes tuvimos la dicha de conocerlos, damos testimonio de la bondad y amor de ambos”.
Se hacía eco nuestro hermano Antonio Sánchez en la presentación del cartel anunciador de la Semana Santa de 2022 que dibujase Fernando. Continuaba nuestro hermano en su presentación desgranando la reseña biográfica en la que están presentes dos elementos invariantes: su crecimiento como artista y sus vivencias cofrades en la feligresía de los Santos Mártires, es por ello por lo que hemos tenido el privilegio de vivir en primera persona este crecimiento desde el seno de la Archicofradía.
“Nace nuestro siempre niño, carita inocente y pícara, el último día del décimo mes del año 1961. Y lo hace en la malagueña plaza del Turco (hoy plaza Jesús de la Pasión), plaza con sabor a Pombo y Casa Matías, sabores y olores que se nos fueron, al igual que hace unos días el Central, como tantos. La ciudad es un ente vivo y como tal evoluciona, lo que no quita para que la memoria cumpla su misión y añoremos. Fernando aprenderá sus primeras letras en el colegio de la Presentación, el de calle Nosquera. Niño aún, pasará al colegio de San Agustín de los padres agustinos, donde tantas generaciones de buenos malagueños nos hemos educado.
Años felices los de su niñez. El vivir tan cerca de los Mártires le permitía en las fechas cuaresmales acercarse a los famosos “tinglaos”. El del Huerto en la calle los Mártires, el de las Penas en calle Nosquera, el de Estudiantes en la calle Rubí, el de Pasión en calle Mosquera, o el de Gitanos en la plaza del Teatro. Aunque vivía en pleno centro, delante de su casa sólo pasaba el Vía Crucis que, tradicionalmente, celebraba la Hermandad de Pasión cada Viernes Santo en la plaza del Obispo.
Su hermano Félix lo recuerda siempre con un papel y un bolígrafo entre sus manos, siempre dibujando. Los dibujos, su vida. A veces caricaturas de amigos, vecinos y algún que otro profesor. Pero también se atreve con el modelado en arcilla. Hace sus pinitos con la pintura al óleo. E incluso se acerca al mundo de la fotografía con la cámara de su padre. El artista está naciendo y busca su camino. A la vez, su ser cofrade también se va definiendo. Accederá a la nómina de hermanos de las Cofradías de Pasión, Dolores de san Juan, Rocío de Málaga (filial de Almonte) y Esperanza. Parafraseando al evangelista Lucas, Fernando crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría y arte. Y su madre, Ita, no solamente conservaba todo en su corazón, sino que físicamente guardaba todos los dibujos de su hijo.”
Con relación a su crecimiento artístico y creativo, añadía Antonio que:
“El artista halló su camino. Más de 40 años de dibujos y bocetos nos contemplan. Un amplísimo y completísimo curriculum de diseños, jalonan toda una vida. De sus agraciadas manos han salido, entre otras muchas obras: tronos, mantos, palios, halos, ráfagas, sayas, tocas, estandartes, guiones, orlas para convocatorias, joyas, cruces guía, faroles, ciriales, coronas, banderines, puñales, túnicas, carteles, potencias, medias lunas, simpecados, carretas y hasta retablos.
¡Cientos, miles de diseños!. De casi todos conserva copias, que se apilan en su casa en carpetas, a modo de cascada de arte y bien hacer. El gran mérito de Fernando, ser autodidacta en su formación artística. Superando cada obra a la anterior, siempre en línea ascendente. Su perfeccionamiento personal le lleva a un altísimo grado de exigencia. Minucioso, ordenado, limpio en sus obras. Sus diseños buscan adaptarse a la idiosincrasia y características propias de cada Hermandad, buscando la exclusividad. Es innovador y creativo. Arriesga en sus bocetos. Es elegante, exquisito, perfecto en la ejecución.
Los artistas y artesanos que hacen realidad plástica sus propuestas quedan admirados, lo que dibuja se ejecuta, prácticamente no existen las correcciones. La doctora Rosario Camacho, admiradora de la obra de Fernando, dice de él que tiene el barroco en la cabeza, una personalidad artística muy centrada en este estilo. Incluso llega a afirmar que podría haber nacido perfectamente en los siglos XVII o XVIII. El barroco surge en sus dibujos de forma espontánea.
Pero el barroco no agota la producción de Fernando. El palio gótico de la Virgen de Gracia, el trono renacimiento del Señor de la Redención, el manto de procesión de la Virgen de los Dolores de san Juan con reminiscencias hispanomusulmanas, o la carreta del simpecado de la Hermandad del Rocío de Málaga. son sólo varios ejemplos de la pluralidad de estilos que ha usado en sus diseños.”
La edición de ABC de Sevilla de 11 de mayo de 2025 destaca:
“El artista y diseñador malagueño Fernando Prini, una de las figuras artísticas contemporáneas más relevantes de Andalucía, ha muerto este domingo. Entre sus últimas obras destaca el diseño del manto de la Virgen de Consolación de la hermandad de la Sed, que estrenó este año durante el Miércoles Santo. “
Concluía la reseña curricular en la presentación del cartel de la Semana Santa de 2002 destacando su corazón cofrade.
“Fernando también conoce muy bien los rostros de Jesús y María. Los conoce y mantiene un personal diálogo con Ellos. Bien por encargos, bien por regalos, ha dibujado la práctica totalidad de nuestros Sagrados Titulares. Sus dibujos no son impersonales, hablan con quien los contempla. Sus rostros posibilitan el santo diálogo entre Dios y el hombre. Son verdaderas, auténticas mediaciones.
Y qué decir de los nazarenos. De sus manos han salido todos. Y cómo se nota que es un gran cofrade. Él no pinta nazarenos, dibuja hermanos a los que reviste de la túnica penitencial. Hasta esos pequeños detalles revelan su ser de artista y de cofrade.
Toda una vida. Qué lejos queda su primer dibujo publicado. El rostro de Jesús de la Pasión en la extinta revista Guión. O su primera gran obra, la corona de María Santísima del Amor Doloroso. Devoción para la que ha diseñado, además, trono, manto y palio.”
Y es que Fernando y Pasión, Pasión y Fernando, al igual que Fernando y su pasión, son indisolubles.
Lo tendremos muy presente entre nosotros cada Lunes Santo a lo largo del cortejo, desde la Cruz de Guía hasta el trono en el que procesiona María Santísima del Amor Doloroso, como la prácticamente totalidad de su ajuar. Cortejo al que se incorporó el nuevo guion corporativo el pasado Lunes Santo y al que está previsto que se incorpore un renovado juego de ciriales. O en el 50.º aniversario de la bendición de Jesús de la Pasión, que se celebrará en 2027, efeméride para el que el cabildo de hermanos aprobó un genial diseño inspirado en la cruz que portaba el antiguo Señor que fuera titular de la Hermandad hasta 1977, y que representa esa transición de una imagen a otra manteniendo la misma advocación de Pasión.
También lo tendremos muy presente en las entrañables vivencias y anécdotas compartidas que atesoramos en nuestro corazón. Pero esas, quedan para cada uno de nosotros.
Descansa en Jesús de la Pasión querido Fernando junto a María Santísima del Amor Doloroso.
